domingo

Maldita sea, donde se me fue mi sueño, se me perdió, ¡eso! se me perdió cuando fui a comprar un poco de sal y otro poco de ilusión allí se me perdió. Pero, si se me perdió ¿en que parte precisamente se me perdió? debe haber sido en el trayecto, tal vez cuando veía ese arbusto de gruesas ramas y enormes hojas color abeja-amarilla-extracto-de-miel, lloraba cuando el sol se burlaba de el, porque la luna, su amante, se había ido con otro.

1 comentarios:

Mítoro Inver dijo...

http://grupo-esperanto.blogspot.com/ --> Primer Desafío... ;)