Nadia, sin quererlo y sin pensarlo se vio manejando en la autopista, tenia que llegar rápido al lugar de encuentro, pero algo en ella no quería que al final del camino se encontrara con un evento desagradable, para dejar de pensar en aquello, prendió la radio se anunciaba lluvia torrencial toda la tarde de hoy, hasta mañana por la mañana. Miro hacia su costado y vio los verdes prados cubiertos ya, por la espesa lluvia que caía sin compasión, volvió la vista hacia adelante, no se venia nadie en los caminos de la carretera, estaba desierta el única compañía que tenia en el desolado camino eran las grandes gotas que chocaban contra el suelo y volvían la escena aun mas triste de lo que era. Comienza a llorar, Nadia llora sin consolación las gotas que se resbalan por sus mejillas son igualmente grandes a las que bota las nubes, no sabe porque esta llorando, detiene el auto en el costado de la carretera, sabe que debe llegar pronto a su destino, pero su pena es demasiado grande y no se puede concentrar en conducir. Abre la puerta del auto, se baja, la lluvia la moja y se esta empapando, sentada en el capo mira hacia el suelo, llora aun . Su cabeza es una piscina lleno de colores, imagenes y sensaciones, a veces le agrada sentir que su cabeza no tiene un sentido común y que no piensa igual que los demás. Entonces se detiene la lluvia y se detiene el llanto, entra a su auto y se marcha.
lunes
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